Costa Rica se adhiere a la CISG

Luego de más de 6 años de trámite legislativo, el pasado 12 de enero de 2016, la Asamblea Legislativa aprobó en segundo debate el Proyecto de Ley No. 18.121, “Adhesión a la Convención de las Naciones Unidas sobre los contratos de compraventa internacional de mercaderías”, más conocida como Convención de Viena o CISG por sus siglas en inglés. La CISG se ha convertido en Ley de la República a partir de su publicación en el Diario Oficial La Gaceta el 6 de marzo de 2017 (Ley No. 9421).   La importancia de la incorporación de la CISG a nuestro ordenamiento jurídico radica no sólo en el hecho de que los principales socios comerciales de Costa Rica son ya parte de este instrumento, sino también en el gran éxito obtenido por la Convención a lo largo de sus más de 30 años de existencia.

La CISG a la fecha ha sido ratificada por 85 países que en su conjunto representan aproximadamente el noventa por ciento del tráfico comercial internacional, y dentro de esos países se encuentran 9 de las 10 potencias industriales.   Tradicionalmente, los instrumentos internacionales en materia de Derecho Internacional Privado son normas de conflicto, es decir reglas que determinan qué derecho es aplicable o qué tribunales son competentes para conocer de una determinada disputa potencialmente regida por dos o más ordenamientos. Este sistema tiene el inconveniente de que la selección del derecho aplicable remite -casi siempre- a las leyes internas del país de una de las partes contratantes, con lo que la otra se verá sometida a una ley que le es ajena. La CISG, más que norma de conflicto es un verdadero compendio de derecho sustantivo, con disposiciones específicas sobre formación del contrato, obligaciones atinentes al comprador y al vendedor, incumplimiento del contrato y los remedios ante el mismo, con lo que salvo por algunas materias, no es necesario acudir al derecho interno de un país para regular el contrato de compraventa internacional de mercaderías.

La aprobación de la CISG facilitará que las empresas costarricenses puedan regir sus contrataciones por una norma de alta calidad técnica e internacionalmente reconocida, que además prevé circunstancias y propone soluciones mucho más sofisticadas y acordes con el contexto del comercio internacional que nuestra propia legislación doméstica. Además, cuando las transacciones se realicen con países que a su vez sean parte de la Convención, y salvo acuerdo en contrario, evitará que las empresas costarricenses se vean sometidas al derecho de otro país. Pero además, siendo que una de las principales características de la CISG su flexibilidad, si las partes en un contrato de compraventa internacional deciden que no desean su aplicación por cualquier motivo, pueden pactar su exclusión total o parcial.   A partir de la entrada en vigencia de la CISG, el contrato de compraventa pasará a estar regulado en Costa Rica por cuatro diferentes normas: el Código Civil, para contratos entre particulares, el Código de Comercio para contratos entre comerciantes, la Ley de Protección al Consumidor, si la transacción involucra un consumidor, o la CISG si tiene un componente de internacionalidad.   La adhesión a la CISG se suma a otros instrumentos internacionales relevantes que han sido aprobados en los últimos tiempos por Costa Rica en materia de Derecho Internacional Privado, como el Convenio de la Apostilla, la Ley Modelo de Arbitraje Comercial Internacional y más recientemente el Convenio sobre notificaciones en el extranjero de documentos judiciales y extrajudiciales en materia civil o comercial.   La Convención entrará en vigor 12 meses después de su depósito.

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